17 Cuando Abrán regresaba de vencer a Codorlaomer y sus aliados, el rey de Sodoma le salió al encuentro en el valle de Save, el valle del rey.18 melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, le ofreció pan y vino,19 y lo bendijo diciendo: Que el Dios Altísimo, que hizo el cielo y la tierra, bendiga a Abrán.20 Bendito sea el Dios Altísimo que te ha dado la victoria sobre tus enemigos. Y Abrán le dio el diezmo de todo.21 Luego el rey de Sodoma dijo a Abrán: –Dame las personas y quédate con los bienes.22 Abrán le respondió: –Juro, por el Señor, Dios Altísimo, que hizo el cielo y la tierra,23 que no tomaré nada de lo que es tuyo, ni un hilo, ni una correa de tu sandalia. Así no podrás decir que has enriquecido a Abrán.24 Sólo acepto lo que comieron mis siervos y la parte que corresponde a los hombres que han venido conmigo: Aner, Escol y mambré; que ellos tomen su parte.
Hebrews 7
1 Este Melquisedec, rey de Salén y sacerdote del Dios altísimo, salió al encuentro de Abrahán cuando éste regresaba de vencer a los reyes y lo bendijo.2 Abrahán, por su parte, le dio el diezmo de todo. Melquisedec cuyo nombre significa en primer lugar rey de justicia y luego rey de Salén, es decir rey de paz,3 se presenta sin padre, ni madre, ni antepasados; no se conoce el comienzo ni el fin de su vida, y así, a semejanza del Hijo de Dios, es sacerdote para siempre.4 Consideren, pues, la grandeza de aquel a quien el patriarca Abrahán dio el diezmo del botín.5 También los descendientes de Leví que reciben el sacerdocio tienen, según la ley, el derecho de exigir el diezmo de los bienes del pueblo, es decir, de sus hermanos, aunque éstos sean también de la descendencia de Abrahán.6 Pero Melquisedec, que no pertenecía al mismo pueblo, recibió el diezmo de los bienes de Abrahán y bendijo al que Dios había hecho depositario de sus promesas.7 Ahora bien, no hay duda alguna de que es el superior quien bendice al inferior.8 Además, los descendientes de Leví que reciben ese diezmo son hombres mortales, mientras que de Melquisedec se atestigua que vive.9 El mismo Leví, que percibe ese diezmo, lo pagó a Melquisedec, por decirlo así, en la persona de Abrahán,10 pues Leví estaba ya presente en las entrañas de su antepasado Abrahán cuando Melquisedec salió al encuentro de éste.