1 Después de esto, sucedió que Nabot, el jezraelita, tenía una viña en Jezrael, junto al palacio de Ajab, rey de Samaría.2 Y Ajab dijo a Nabot: –Cédeme tu viña para hacer una huerta, ya que está al lado de mi palacio. En su lugar te daré un huerto mejor o, si lo prefieres, su valor en dinero.3 Nabot dijo a Ajab: –¡Líbreme el Señor de darte la herencia de mis antepasados!