Muchos de los primeros cristianos fueron vendiendo sus posesiones y dar el dinero a los apóstoles. Un hombre y su esposa (Ananías y Safira) vendieron alguna propiedad pero retener parte del dinero lo que era el precio completo.
1 Sin embargo, un hombre llamado Ananías, de acuerdo con su mujer Safira, vendió una propiedad,
Acts 5
3 Pedro le dijo: –Ananías, ¿por qué has permitido que Satanás te convenciera para engañar al Espíritu Santo, quedándote con parte del precio del campo?