24 El cargó con nuestros pecados, llevándolos en su cuerpo hasta el madero, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Ustedes fueron sanados a costa de sus heridas,
Deuteronomy 21
23 su cadáver no quedará sobre el madero durante la noche, sino que lo enterrarás el mismo día, pues el que cuelga del madero es maldito de Dios, y tú no debes manchar la tierra que el Señor tu Dios te da en herencia.
Galatians 3
13 Pero Cristo nos ha liberado de la maldición de la ley haciéndose por nosotros maldición, pues dice la Escritura: Maldito todo el que cuelga de un madero.