Expiación
| Secondary Keywords | Aarón alto arca desierto expiación ropa de cama sacerdote sacrificio sangre santuario tabernáculo templo |
|---|---|
| Escrituras | Exodus 30:10 Hebrews 10:1-14 Hebrews 9 Hebrews 9:22 Leviticus 16:32-34 Leviticus 17:11 Leviticus 23:26-32 |
Exodus 3010 Una vez al año Aarón pondrá sobre los ángulos que sobresalen del altar sangre de la ofrenda por el pecado; así se hará la expiación una vez al año. Esto vale para sus descendientes. El altar está consagrado al Señor. Hebrews 101 La ley no es más que una sombra de los bienes futuros, y no la realidad misma de las cosas. Por eso, no puede hacer perfectos a través de estos mismos sacrificios a quienes cada año se acercan a ofrecerlos.2 De lo contrario, ¿no se habrían dejado de ofrecer, ya que quienes los ofrecen, una vez purificados, ya no tendrían conciencia alguna de pecado?3 Sin embargo, estos sacrificios renuevan cada año el recuerdo de los pecados,4 porque es imposible que la sangre de los toros y de los chivos quite los pecados.5 Por eso, al entrar en este mundo, dice Cristo: No has querido sacrificio ni ofrenda, pero me has formado un cuerpo;6 no has aceptado holocaustos ni sacrificios por el pecado.7 Entonces yo dije: Aquí vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad. Así está escrito de mí en un capítulo del libro.8 En primer lugar dice: No has querido ni has aceptado los sacrificios, ofrendas, holocaustos ni víctimas por el pecado, que se ofrecen según la ley.9 Después añade: Aquí vengo para hacer tu voluntad. De este modo anula la primera disposición y establece la segunda.10 Por haber cumplido la voluntad de Dios, y gracias a la ofrenda que Jesucristo ha hecho de su cuerpo una vez para siempre, nosotros hemos quedado consagrados a Dios.11 Cualquier otro sacerdote se presenta cada día para celebrar el culto y ofrecer continuamente los mismos sacrificios que nunca pueden quitar los pecados.12 Cristo, por el contrario, no ofreció más que un sacrificio por el pecado, y se sentó para siempre a la derecha de Dios.13 Unicamente espera que Dios ponga a sus enemigos como estrado de sus pies.14 Con esta única ofrenda ha hecho perfectos de una vez para siempre a quienes han sido consagrados a Dios. Hebrews 91 La primera alianza tenía también sus reglas cultuales y su santuario terrestre.2 En efecto, en primer lugar se levantaba la parte de la tienda, llamada «el lugar santo» en la que se encontraban el candelabro, la mesa y los panes de la ofrenda.3 Detrás del segundo velo estaba la parte de la tienda llamada «el lugar santísimo»,4 con un altar de oro para el incienso y con el arca de la alianza totalmente recubierta de oro. En ésta se guardaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que había florecido y las tablas de la alianza.5 Encima del arca, estaban los querubines de la gloria que cubrían con su sombra la cubierta de oro llamada propiciatorio. Pero de todo esto no hay por qué hablar ahora con detalle.6 Dispuestas así las cosas, en la primera parte de la tienda entran en todo tiempo los sacerdotes para celebrar el culto.7 Pero en la segunda parte no entra más que el sumo sacerdote, una vez al año, llevando siempre sangre que ofrece por sus pecados y por los pecados involuntarios del pueblo.8 El Espíritu Santo daba a entender así que el camino del santuario no había sido aún manifestado mientras subsistiera la antigua tienda;9 ésta, en efecto, era una imagen de lo que sucede ahora por cuanto en ella se ofrecen dones y sacrificios que tampoco pueden hacer perfecto interiormente al que los ofrece,10 ya que esos alimentos, bebidas y purificaciones diversas, no son más que prescripciones humanas válidas sólo hasta el momento señalado para instaurar el nuevo orden de cosas.11 Cristo, en cambio, ha venido como sumo sacerdote de los bienes definitivos. Por medio de una tienda más grande y más perfecta, no hecha por hombres –es decir, no es de este mundo–,12 mediante su propia sangre y no por medio de la sangre de chivos y de toros, Cristo entró de una vez para siempre en el santuario habiendo conseguido una redención eterna.13 Porque, si la sangre de chivos y toros y las cenizas de una ternera con las que se rocía a las personas en estado de impureza, tienen poder para restaurar la pureza exterior,14 ¡cuánto más la sangre de Cristo, que por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo a Dios como víctima perfecta, purificará nuestra conciencia de las obras que conducen a la muerte para que podamos dar culto al Dios vivo!15 Por esto, Cristo es el mediador de la nueva alianza, pues él ha borrado con su muerte las transgresiones de la antigua alianza, para que los elegidos reciban la herencia eterna que se les había prometido.16 Porque para que un testamento tenga efecto, es necesario que se produzca la muerte de quien lo hizo,17 ya que el testamento sólo entra en vigor en caso de muerte, pero permanece inválido mientras vive quien lo hizo.18 Por eso mismo tampoco la primera alianza fue inaugurada sin derramamiento de sangre.19 Moisés, en efecto, después de proclamar todos los mandamientos de la ley ante el pueblo, tomó la sangre de los toros y de los chivos, la mezcló con agua y, valiéndose de un poco de lana roja y de una rama de hisopo, roció no sólo el libro de la ley sino también a todo el pueblo,20 al tiempo que decía: «Esta es la sangre de la alianza que Dios hace con ustedes».21 Del mismo modo roció con la sangre la tienda de la presencia y todos los utensilios del culto.22 Y es que, según la ley, casi todo debe ser purificado por la sangre, ya que sin derramamiento de sangre no hay perdón.23 Tales ritos eran necesarios para purificar lo que sólo era una representación de las realidades celestiales; pero las mismas realidades celestiales necesitaban sacrificios más valiosos que éstos.24 Por eso Cristo no entró en un santuario construido por hombres –que no pasa de ser simple imagen del verdadero–, sino en el mismo cielo, a fin de presentarse ahora ante Dios para interceder por nosotros.25 Tampoco tuvo que ofrecerse a sí mismo muchas veces, como el sumo sacerdote, que entra en el santuario una vez al año con sangre ajena.26 De lo contrario, debería haber padecido muchas veces desde la creación del mundo, siendo así que le bastó con manifestarse una sola vez, en este tiempo final, para destruir el pecado con su sacrificio.27 Y así como está decretado que los hombres mueran una sola vez, después de lo cual vendrá el juicio,28 así también Cristo se ofreció una sola vez para tomar sobre sí los pecados de la multitud, y por segunda vez aparecerá, ya sin relación con el pecado, para dar la salvación a los que lo esperan. Hebrews 922 Y es que, según la ley, casi todo debe ser purificado por la sangre, ya que sin derramamiento de sangre no hay perdón. Leviticus 1632 El sacerdote que haya sido ungido y consagrado para la función sacerdotal como sucesor de su padre será quien realice el rito de expiación; se pondrá las vestiduras de lino, las vestiduras sagradas.33 Hará la expiación sobre el santuario, la tienda del encuentro y el altar, y luego sobre los sacerdotes y sobre la asamblea del pueblo.34 Será para ustedes una ley perpetua. Harán esta expiación una vez al año por todos los pecados de los israelitas. Moisés hizo lo que le había ordenado el Señor. Leviticus 1711 Porque la vida de la carne está en la sangre, y por eso les he dado la sangre para que hagan sobre el altar la expiación por sus vidas, pues la sangre es la que expía por la vida. Leviticus 2326 El Señor dijo a Moisés:27 –El día diez del mismo mes séptimo es el día de la expiación; tendrán asamblea santa, ayunarán y ofrecerán sacrificios en honor del Señor.28 Ese día no harán ningún trabajo, pues es el día de la expiación, dedicado a hacer la expiación en presencia del Señor tu Dios.29 El que no ayune ese día será excluido de su pueblo,30 y al que ese día haga algún trabajo yo lo excluiré de su pueblo.31 No harán trabajo alguno. Es una ley perpetua para ustedes y sus descendientes dondequiera que vivan.32 Será para ustedes día de descanso absoluto y ayunarán. Se abstendrán de todo trabajo desde la tarde del día noveno hasta la tarde del día siguiente. | |








