Pilato no creía que Jesús fuera culpable. Según la costumbre, liberaría a un prisionero cada año. Se ofreció a liberar a Jesús, pero la multitud gritó pidiendo a Barrabás.
15 Por la fiesta, solía el gobernador conceder al pueblo la libertad de un preso, el que ellos quisieran.16 Tenía entonces un preso famoso, llamado Barrabás.17 Así que, viéndolos reunidos, les preguntó Pilato: –¿A quién quieren que les suelte, a Barrabás o a Jesús, el llamado Mesías?