1 (CAP. 18) Al maestro de coro. Salmo de David.2 Los cielos proclaman la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos;3 el día al día le comunica el mensaje, la noche a la noche le transmite la noticia.
Psalm 19
7 En un extremo del cielo tiene su salida, y su órbita llega hasta el otro extremo, y no hay nada que escape a su calor.8 La ley del Señor es perfecta: da consuelo al hombre; el mandato del Señor es verdadero: da sabiduría al ignorante;9 los preceptos del Señor son rectos: dan alegría al corazón; el mandamiento del Señor es claro: da luz a los ojos.10 El temor del Señor es puro: permanece para siempre; los juicios del Señor son verdad: todos justos por igual;
Psalm 8
3 De la boca de los niños de pecho, levantas una fortaleza frente a tus adversarios, para hacer callar al enemigo y al rebelde.4 Al ver el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado,5 ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano para que cuides de él?