16 –Ve a reunir a todos los judíos de Susa y ayunen por mí, sin comer ni beber durante tres días y tres noches. Yo y mis criadas ayunaremos también; después me presentaré ante el rey, aun en contra de su orden; y si tengo que morir, moriré.
Esther 5
2 Cuando el rey vio a la reina Ester de pie en el patio, la miró con amor y alargó hacia ella el cetro de oro que tenía en su mano; Ester se acercó a tocar la cabeza del cetro. (a) Y tomando el cetro de oro, le tocó el cuello con él y la besó diciendo: –Háblame. (b) Ester le dijo: –Te vi, señor, como si fueras un enviado de Dios, y mi corazón tembló ante tu majestad. (c) Eres maravilloso, señor, y tu rostro es deslumbrante. (d) Y mientras hablaba se volvió a desmayar. (e) El rey se puso nervioso y todos sus cortesanos trataban de reanimarla.