6 El les dijo: –Echen la red al lado derecho de la barca y encontrarán peces. Ellos la echaron, y la red se llenó de tal cantidad de peces que no podían moverla.7 Entonces, el discípulo a quien Jesús tanto amaba le dijo a Pedro: –¡Es el Señor! Al oír Simón Pedro que era el Señor, se puso la túnica, pues estaba sin ella, y se lanzó al agua.8 Los otros discípulos llegaron hasta la orilla en la barca, arrastrando la red llena de peces, pues no era mucha la distancia que los separaba de tierra; tan sólo unos cien metros.