5 Se acostó y se quedó dormido, pero un ángel lo tocó y le dijo: –Levántate y come.6 Elías miró, y vio a su cabecera una porción de pan cocido todavía caliente y un jarro de agua. Comió, bebió y se volvió a dormir.7 De nuevo, el ángel del Señor lo tocó y le dijo: –Levántate y come, pues te queda todavía un camino muy largo.