13 Llamó a la puerta de entrada, y acudió una criada llamada Rosa;14 al reconocer la voz de Pedro, sintió tal alegría, que, en lugar de abrir, regresó corriendo a anunciar que Pedro estaba a la puerta.15 Le dijeron: –Estás loca. Pero ella insistía en que era verdad. Y ellos decían: –Debe ser su ángel.16 Como Pedro continuaba llamando, le abrieron por fin y, al verlo, se quedaron asombrados.17 El les hizo señas con la mano para que se callaran y les contó cómo el Señor lo había sacado de la cárcel. Y añadió: –Comuníquenselo a Santiago y a los hermanos. Después salió y se fue a otro lugar.