21 Fue expulsado de entre los hombres, su corazón se hizo semejante al de las fieras, tuvo que vivir con los asnos salvajes, comió hierba como hacen los bueyes y su cuerpo se empapó del rocío de la noche, hasta que reconoció que el Dios Altísimo tiene poder sobre el reino de los hombres y que encumbra a quien quiere.