20 Se puso en camino y se fue a casa de su padre. Cuando aún estaba lejos, su padre lo vio, y, profundamente conmovido, salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo cubrió de besos.21 El hijo empezó a decirle: «Padre, pequé contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo».22 Pero el padre dijo a sus criados: «Traigan en seguida el mejor vestido y pónganselo; pónganle también un anillo en la mano y sandalias en los pies.23 Tomen el ternero gordo, mátenlo y celebremos un banquete de fiesta,24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado». Y comenzaron la fiesta.
Luke 15
7 Pues les aseguro que también en el cielo habrá más alegría por un pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse.