23 De Jericó, Eliseo fue a Betel. Según iba por el camino, unos chiquillos salieron de la ciudad y se burlaban de él, diciendo: –¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!24 El, dirigiéndose hacia ellos, los miró y los maldijo en el nombre del Señor. Entonces salieron del bosque dos osas y des pedazaron a cuarenta y dos de aquellos chiquillos.