11 ¡Ay de los que madrugan por correr detrás de los licores, de los que trasnochan y se emborrachan con vino!12 Tienen cítaras y arpas, panderetas y flautas, y vino para sus banquetes, pero no consideran la acción del Señor, ni tienen en cuenta sus obras.13 Por eso, mi pueblo será deportado sin saber por qué; morirán de hambre sus nobles, su gente perecerá de sed.14 Ha ensanchado sus fauces el abismo, abre su boca desmesuradamente; allá bajan los nobles y la gente, sus bullicios y festejos.15 Será doblegado el mortal, humillado el hombre, abatida la mirada altiva.16 El Señor todopoderoso mostrará su grandeza haciendo lo que es recto; el Dios santo revelará su santidad actuando con justicia.17 Los corderos pastarán allí a sus anchas, los cabritos engordarán entre las ruinas.18 ¡Ay de los que están atados a la culpa con correas de buey, al pecado con soga de carreta!19 Los que dicen: «Que el Señor se dé prisa en terminar su obra para que la veamos; que se hagan realidad los planes del Santo de Israel para que los conozcamos».20 ¡Ay de los que llaman bien al mal y mal al bien, que toman la oscuridad por luz y la luz por oscuridad, que consideran a lo amargo dulce y a lo dulce amargo!21 ¡Ay de los que se creen sabios y se tienen por prudentes!22 ¡Ay de los valientes en beber vino, de los que presumen de mezclar licores;23 de los que por soborno absuelven al culpable, y no hacen justicia al inocente!
Matthew 21
15 Pero los jefes de los sacerdotes y maestros de la ley, al ver los prodigios realizados y a los niños que aclamaban en el templo: «¡Hosanna al Hijo de David!», se indignaron16 y le dijeron: –¿No oyes lo que están diciendo? Jesús les respondió: –Sí. ¿Es que nunca han leído aquel pasaje de la Escritura que dice: De la boca de los niños de pecho has sacado una alabanza?17 Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, y se fue a Betania, donde pasó la noche.