Jesús dijo: "El que no está conmigo se opone a mí, y el que no trabaja conmigo en realidad trabaja contra mí" Dijo que la gente tiene que elegir un bando.
14 Un día estaba Jesús expulsando un demonio que había dejado mudo a un hombre. Cuando salió el demonio, el mudo recobró el habla, y la gente quedó maravillada.15 Pero algunos dijeron: –Expulsa a los demonios con el poder de Belzebú, príncipe de los demonios.16 Otros, para tenderle una trampa, le pedían una señal del cielo.17 Pero Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo: –Todo reino dividido contra sí mismo termina destruido, y sus casas caen unas sobre otras.18 Por tanto, si Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo podrá permanecer su reino? Pues eso es lo que ustedes dicen: Que yo expulso los demonios con el poder de Belzebú.19 Ahora bien, si yo expulso los demonios con el poder de Belzebú, sus hijos, ¿con qué poder los expulsan? Por eso ellos mismos serán sus jueces.20 Pero si yo expulso los demonios con el poder de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a ustedes.21 Cuando un hombre fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes están seguros.22 Pero si viene otro más fuerte que él y lo vence, le quita las armas en que confiaba y reparte su botín.23 El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.