1 Un hombre, llamado Nicodemo, miembro del grupo de los fariseos y personaje importante entre los judíos,2 se presentó a Jesús de noche y le dijo: –Maestro, sabemos que Dios te ha enviado para enseñarnos; nadie, en efecto, puede realizar los signos que tú haces, si Dios no está con él.3 Jesús le respondió: –Yo te aseguro que el que no nazca de lo alto no puede ver el reino de Dios.