Christian Self Restraint
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| Escrituras | 1 Corinthians 61 Cuando alguno de ustedes tiene un conflicto con otro hermano, ¿cómo se atreve a llevar el asunto a un tribunal no cristiano, en lugar de resolverlo entre creyentes? 2 ¿Acaso no saben que son los creyentes quienes juzgarán al mundo? Y si el mundo será juzgado por ustedes, ¿no van a ser competentes para juzgar causas más pequeñas? 3 ¿No saben que juzgaremos a los ángeles? ¡Pues con mayor razón los asuntos de esta vida! 4 Y sin embargo, cuando recurren a los tribunales para las cosas de esta vida, eligen como jueces a quienes nada tienen que ver con la Iglesia. 5 Lo digo para su vergüenza. ¿Es que no hay entre ustedes algún experto capaz de servir de juez entre sus hermanos? 6 ¡Entablan pleitos hermano contra hermano, y lo hacen ante jueces no cristianos! 7 Es bastante triste que estén en pleiteo unos con otros. ¿No sería preferible sufrir la injusticia y soportar un perjuicio? 8 ¡Pero no! Son ustedes los que cometen injusticia y causan perjuicio a los propios hermanos. 9 ¿O es que no saben que los malvados no tendrán parte en el reino de Dios? No se engañen: ni los lujuriosos, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores tendrán parte en el reino de Dios. 11 Y esto es lo que eran algunos de ustedes; pero han sido purificados, consagrados y justificados en nombre de Jesucristo, el Señor, y en el Espíritu de nuestro Dios. 12 «Todo me está permitido», dicen algunos. Sí, pero no todo es conveniente. Y aunque todo me esté permitido, no me dejaré dominar por nada. 13 Dicen también: «Los alimentos son para el estómago y el estómago para los alimentos»; sin embargo, Dios hará perecer ambas cosas. En cuanto al cuerpo, no es para la lujuria, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. 14 Dios, por su parte, que resucitó al Señor, también nos resucitará a nosotros con su poder. 15 ¿No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo? ¿Y haré de los miembros de Cristo miembros de una prostituta? ¡De ninguna manera! 16 Saben de sobra que quien se une a una prostituta se hace un solo cuerpo con ella, pues, como dice la Escritura, serán los dos uno solo. 17 En cambio, el que se une al Señor se hace un solo espíritu con él. 18 Eviten la lujuria. Cualquier otro pecado cometido por el hombre queda fuera del cuerpo, pero el lujurioso peca contra su propio cuerpo. 19 ¿O es que no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que han recibido de Dios y que habita en ustedes? Ya no se pertenecen a ustedes mismos, 20 porque han sido comprados ¡y a qué precio!; den, pues, gloria a Dios con su cuerpo. 1 Corinthians 91 ¿No soy yo libre? ¿No soy apóstol? ¿Es que no he visto yo a Jesús, nuestro Señor? ¿No son ustedes obra mía en el Señor? 2 Si para otros no soy apóstol, por lo menos para ustedes sí lo soy, pues su condición de cristianos es la garantía de mi apostolado. 3 Esta es mi defensa contra los que me critican. 4 ¿Acaso no tenemos derecho a comer y a beber? 5 ¿No tenemos derecho a ser asistidos por una mujer cristiana como hacen los demás apóstoles, los hermanos del Señor y Pedro? 6 ¿O es que Bernabé y yo somos los únicos que debemos hacer otros trabajos? 7 ¿Cuándo se ha visto que un soldado corra con los gastos de la guerra? ¿Quién planta una parra y no come de su fruto? ¿Quién cuida de un rebaño y no se alimenta de su leche? 8 ¿Les parece que me baso en criterios humanos y que la ley no dice eso? 9 Pues en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Lo dice Dios porque le preocupen los bueyes, 10 o más bien refiriéndose a nosotros? Sin duda que está escrito para nosotros, porque tanto el que ara como el que trilla deben hacerlo con la esperanza de participar en los frutos. 11 Si en ustedes hemos sembrado bienes espirituales, ¿será mucho que recojamos bienes materiales? 12 Si otros tienen derecho a participar de los bienes de ustedes, con mayor razón nosotros. Y sin embargo, no hemos usado de este derecho; al contrario, lo soportamos todo para no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo. 13 ¿No saben que los que ejercen funciones sagradas viven de ese ministerio, y que los que sirven al altar participan de lo que se ofrece en el altar? 14 De la misma manera, el Señor ha ordenado que los que anuncian el evangelio, vivan del evangelio. 15 Pero yo no he hecho uso de esos derechos, ni les escribo estas líneas para reclamarlos. Prefiero morir antes que... No, nadie va a privarme de este motivo de gloria. 16 Porque anunciar el evangelio no es para mí un motivo de gloria; es una obligación que tengo, ¡y pobre de mí si no anunciara el evangelio! 17 Merecería recompensa si hiciera esto por propia iniciativa, pero si cumplo con una misión que otro me ha confiado 18 ¿dónde está mi recompensa? Está en que, anunciando el evangelio, lo hago gratuitamente, no haciendo valer mis derechos por la evangelización. 19 Siendo como soy plenamente libre, me he hecho esclavo de todos, para ganar a todos los que pueda. 20 Me he hecho judío con los judíos, para ganar a los judíos; con los que viven bajo la ley de Moisés, yo, que no estoy bajo esa ley, vivo como si lo estuviera, a ver si así los gano. 21 Con los que están sin ley, yo, que no vivo al margen de la ley de Dios pues mi ley es Cristo, vivo como si estuviera sin ley, a ver si también a éstos los gano. 22 Me he hecho débil con los débiles, para ganar a los débiles. He tratado de adaptarme lo más posible a todos, para salvar como sea a algunos. 23 Y todo esto lo hago por el evangelio, del cual espero participar. 24 ¿No saben que, en las carreras del estadio, todos corren, pero solamente uno consigue el premio? Corran de tal manera que lo logren. 25 Los atletas se abstienen de todo con el fin de obtener una corona corruptible, mientras que nosotros aspiramos a una incorruptible. 26 Yo, pues, corro, pero no sin rumbo; lucho, no como quien da golpes al aire, 27 sino que disciplino mi cuerpo y lo domino, no sea que, después de enseñar a los demás, quede yo descalificado. |