La bestia leopardo de Daniel 7 era la tercera bestia que Daniel vio salir del mar. Tenía la apariencia de un leopardo con cuatro alas para darle velocidad y cuatro cabezas. Representaba al Reino de Grecia.
2 En mi visión nocturna pude ver cómo los cuatro vientos del cielo agitaban el inmenso mar,3 y cómo cuatro bestias gigantescas, diferentes una de otra, salían del mar.4 La primera era como un león y tenía alas de águila. Mientras yo miraba, le arrancaron las alas, se levantó sobre el suelo, parándose sobre sus dos patas como un hombre, y se le dio una mente humana.5 En esto, apareció una segunda bestia, semejante a un oso; se paraba sobre uno de sus costados, llevaba entre las fauces tres costillas y una voz le decía: «¡Anda, levántate, devora toda la carne que puedas!»6 Después vi otra bestia, como un leopardo, con cuatro alas de ave en su lomo y cuatro cabezas; a ésta se le dio el poder.7 Vi todavía en mis visiones nocturnas una cuarta bestia; era terrible, espantosa y muy fuerte. Tenía grandes dientes de hierro, lo devoraba y trituraba todo, y con sus patas pisoteaba las sobras; era diferente de todas las bestias anteriores y tenía diez cuernos.