Daniel 8
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| Tertiary Keywords | Gabriel |
| Escrituras | Daniel 81 El año tercero del reinado de Baltasar, yo, Daniel, tuve una segunda visión después de la anterior. 2 Cuando tuve la visión, me encontraba en Susa, una fortaleza de la provincia de Elam, a orillas del río Ulay. 3 Levanté la vista y vi un carnero que estaba a la orilla del río: tenía dos cuernos, los dos altos, pero uno más que otro, y el más alto había salido el último. 4 Vi que el carnero embestía contra el oeste, el norte y el sur; ninguna bestia podía hacerle frente y nadie escapaba a su poder; hacía lo que se le antojaba y cada vez era más fuerte. 5 Estaba todavía pensativo cuando vi un chivo que venía del oeste y recorría toda la tierra casi sin tocar el suelo; entre los ojos tenía un cuerno bien visible. 6 Llegó hasta el carnero de dos cuernos que yo había visto a la orilla del río y corrió hacia él con todo el ímpetu de su fuerza. 7 Vi cómo se aproximaba al carnero y lo embestía furiosamente rompiéndole los dos cuernos, sin que el carnero tuviera fuerzas para hacerle frente; lo echó por tierra, lo pisoteó y no hubo quien librara al carnero de su poder. 8 El chivo creció muchísimo y cuando más fuerte era, su gran cuerno se partió, y en su lugar salieron otros cuatro cuernos orientados hacia los cuatro puntos cardinales. 9 De uno de ellos salió otro pequeño cuerno que creció mucho hacia el sur, hacia el este y hacia la tierra santa. 10 Se encumbró hasta alcanzar los astros del cielo, derribó por tierra a una parte de los mismos y pisoteó las estrellas. 11 Llegó incluso hasta donde estaba el Jefe de los astros, suprimió el sacrificio perpetuo y profanó el santuario. 12 Le entregaron a los astros; en lugar del sacrificio instaló la maldad, y arrastró por los suelos la verdad, y tuvo éxito en todo lo que emprendió. 13 Oí a dos de los fieles que estaban hablando. Uno preguntó: –¿Hasta cuándo durará esta visión del sacrificio perpetuo suprimido, de la maldad devastadora, y de los astros del cielo pisoteados? 14 El otro contestó: –Cuando pasen dos mil trescientas tardes y mañanas el templo será restablecido. 15 Mientras yo, Daniel, tenía esta visión y trataba de comprenderla, alguien con aspecto de hombre se puso ante mí, 16 y oí una voz humana proveniente del río que gritaba: –Gabriel, explícale la visión. 17 Se acercó a mí, y yo, aterrado, me postré en tierra. Pero él me dijo: –Hijo de hombre, ten en cuenta que la visión se refiere al final de los tiempos. 18 Mientras me hablaba, permanecí sobrecogido con el rostro pegado a la tierra; pero él me tocó e hizo que me levantara. 19 Después me dijo: –Voy a indicarte lo que sucederá cuando la ira alcance su punto culminante, pues el fin tiene una fecha fijada de antemano. 20 El carnero que, según viste, tenía dos cuernos, representa a los reyes de Media y de Persia. 21 El chivo velludo representa al rey de Grecia, y el cuerno grande entre sus ojos es el primer rey. 22 El que éste se rompiera y salieran otros cuatro en su lugar significa que de esta nación saldrán cuatro reinos, pero con menos potencia. 23 Y al final de su reino, cuando hayan colmado la medida de sus pecados, surgirá un rey insolente y astuto. 24 Su poder irá en aumento (aunque no en virtud de su propia fuerza); su capacidad destructiva será increíble, triunfará en todo cuanto emprenda y aniquilará a pueblos poderosos y al mismo pueblo de Dios. 25 Con su astucia hará que tenga éxito la traición, se llenará de orgullo y hará perecer a muchos que vivían confiados. Se levantará contra el Príncipe de los príncipes, pero será aniquilado sin intervención humana. 26 La visión de las tardes y mañanas, tal como ha sido dada a conocer, es auténtica. Pero tú guárdala en secreto, pues se refiere a tiempos lejanos. 27 Entonces yo, Daniel, me desmayé y estuve enfermo varios días. Después me levanté y me ocupé de los asuntos del rey, aunque seguía desconcertado, sin acabar de entender la visión. |