18 Cuando se cumplió el plazo fijado por el rey, el jefe de personal del palacio presentó a los jóvenes ante Nabucodonosor.19 El rey conversó con ellos, y entre todos no encontró ni uno que pudiera compararse con Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así que fueron admitidos al servicio del rey.20 En todos los asuntos que requerían sabiduría e inteligencia, y en todo lo que el rey les preguntó, los halló diez veces mejor preparados que todos los adivinos y magos de todo su reino.