10 Y el rey Darío firmó el decreto de prohibición siguiendo sus indicaciones.
Psalm 21
1 (CAP. 20) Al maestro de coro. Salmo de David.2 Señor, el rey se alegra por tu fuerza, ¡cuánto goza por tu victoria!3 Tú le concedes lo que desea su corazón, no rechazas la oración de sus labios.4 Te apuras a bendecirlo con el éxito, pones en su cabeza una corona de oro puro.5 Te pidió vida y se la concedes; prolongas sus días para siempre.6 Gran fama le trajo tu victoria, lo rodeas de honor y majestad;7 le concedes bendiciones abundantes, lo colmas de felicidad en tu presencia.8 El rey confía en el Señor y puesto que el Altísimo lo ama, jamás fracasará.9 Tu mano derrotará a todos tus enemigos, tu derecha derrotará a tus adversarios:10 los convertirás en horno de fuego cuando te enfrentes contra ellos. El Señor los consumirá con su ira y el fuego los devorará.11 Tú borrarás su descendencia de la tierra, y su raza de en medio de los hombres.12 Pues han planeado hacerte daño, han tramado intrigas, pero han fracasado:13 tú los harás huir en cuanto los apuntes con tu arco.14 ¡Levántate, Señor, con tu fuerza! ¡Cantaremos y alabaremos tu valor!