1 Al año siguiente, en la época en que los reyes suelen ir a la guerra, David envió a Joab, a sus oficiales y a todo Israel, los cuales devastaron el país de los amonitas y sitiaron Rabá. David se quedó en Jerusalén.2 Una tarde, paseando por la terraza del palacio después de la siesta, vio a una mujer bañándose. Era muy bella.3 David mandó que se informaran acerca de ella, y le dijeron: –Es Betsabé, hija de Alián, mujer de Urías, el hitita.4 Entonces David envió unos a que se la trajeran, y cuando llegó se acostó con ella; ella acababa de purificarse de su regla. Después regresó a su casa.