David jugando a la cosecha
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| Escrituras | 2 Samuel 221 David entonó al Señor este canto, cuando el Señor lo libró de todos sus enemigos y del poder de Saúl. 2 Dijo: El Señor es mi roca y mi fortaleza, mi libertador; 3 mi Dios, la roca que me protege, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi ciudadela y mi refugio; el que me salva de los que me atacan. 4 Invoco al Señor, digno de alabanza, y me hallo a salvo de mis enemigos. 5 Las olas de la muerte me envolvían, me atemorizaban torrentes destructores, 6 los lazos del abismo me apresaban, la muerte me tenía entre sus redes. 7 En mi angustia clamé al Señor, grité a mi Dios. El escuchó mi voz desde su santuario; mi grito llegó hasta sus oídos. 8 La tierra, sacudida, retembló, se estremecieron las columnas de los cielos, se tambalearon bajo su furor. 9 Una humareda subía de sus narices, y de su boca un fuego destructor, que lanzaba carbones encendidos. 10 Inclinó los cielos y bajó; a sus pies tenía una densa nube. 11 Montó en un querubín, emprendió el vuelo, sobre las alas del viento se cernía. 12 De la oscuridad hizo un refugio; aguacero sombrío y nubes tenebrosas formaban una tienda en torno a él. 13 El fulgor de su rostro despedía carbones encendidos. 14 Tronó el Señor desde los cielos, el Altísimo hizo retumbar su voz; 15 lanzó sus flechas y los puso en fuga, un rayo que los desbarató. 16 El fondo del mar quedó al descubierto, los cimientos de la tierra aparecieron al estruendo del bramido del Señor, al furioso resoplar de su nariz. 17 Alargó desde lo alto la mano y me agarró, me sacó de entre las aguas caudalosas. 18 Me libró de un potente adversario, de enemigos más fuertes que yo. 19 El día de mi desgracia me asaltaron, pero el Señor fue mi apoyo. 20 Me liberó, me dio respiro, me salvó, porque me amaba. 21 El Señor me premia porque he sido justo, recompensa la inocencia de mis manos, 22 porque he seguido las sendas del Señor, y jamás me porté mal con mi Dios. 23 Tuve siempre presentes sus preceptos; nunca rechazé sus mandatos. 24 Mi conducta ante él ha sido irreprochable; no he cometido pecado. 25 Sí, el Señor me recompensa porque he sido justo, y conoce mi inocencia. 26 Con quien te ama, eres todo amor, con el honrado, eres honrado, 27 limpio con el que juega limpio, pero con el perverso eres sagaz; 28 tú salvas a los humildes, y humillas los ojos altaneros. 29 Tú enciendes mi lámpara, Señor, Dios mío, tú alumbras mi oscuridad; 30 Contigo me enfrento a un ejército, contigo, Dios mío, asalto la muralla. 31 El camino de Dios es perfecto, segura la palabra del Señor; un escudo para los que se refugian en él. 32 Pues, ¿quién es Dios fuera del Señor? ¿Qué roca hay fuera de nuestro Dios? 33 Dios es mi fortaleza y hace irreprochables mis caminos; 34 hace mis pies como los del ciervo, en las alturas me sostiene firme; 35 adiestra mis manos para la batalla y mis brazos para lanzar flechas. 36 Tú me das tu escudo salvador, y tu bondad afirma mi grandeza, 37 despejas el camino ante mí, y no desfallecen mis pies. 38 Persigo a mis enemigos, los aplasto, no descanso hasta haberlos abatido. 39 Los desbarato, no pueden rehacerse, quedan deshechos bajo mis pies. 40 Me hiciste fuerte para el combate, aplastas bajo mi pie a mis agresores; 41 Haces que huyan mis enemigos, y aniquilas a mis adversarios. 42 Piden auxilio, pero nadie los salva, acuden al Señor, pero no les responde. 43 Yo los trituro como polvo del suelo, los pisoteo como barro de las calles. 44 Tú me libras de las contiendas de mi pueblo, me pones al frente de naciones. Un pueblo que yo no conocía me rinde vasallaje, 45 me adulan los extranjeros, al primer gesto me obedecen; 46 los extranjeros se acobardan y abandonan temblando sus refugios. 47 ¡Viva el Señor, bendita sea mi Roca; sea exaltado Dios, mi salvador, 48 el Dios que me dio el desquite, que me somete los pueblos, 49 y me salva de mis enemigos! Tú me das la victoria sobre mis adversarios, me libras del hombre violento. 50 Por eso te alabo entre los pueblos, por eso, Señor, canto a tu nombre. 51 Tú aseguras al rey la victoria, y otorgas tu favor a tu ungido, a David y a su descendencia para siempre. |