4 Un día, mientras comían juntos, les ordenó: –No salgan de Jerusalén; esperen la promesa que les hice de parte del Padre;5 porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo dentro de pocos días.6 Los que lo acompañaban le preguntaron: –Señor, ¿vas a restablecer ahora el reino de Israel?7 El les dijo: –No les toca a ustedes conocer los tiempos o momentos que el Padre ha establecido con su autoridad.8 Ustedes recibirán la fuerza del Espíritu Santo; él vendrá sobre ustedes para que sean mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta los extremos de la tierra.
Acts 2
1 Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar.2 De repente vino del cielo un ruido, semejante a una ráfaga de viento impetuoso, y llenó toda la casa donde se encontraban.3 Entonces aparecieron lenguas como de fuego, que se repartían y se posaban sobre cada uno de ellos.4 Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas extrañas, según el Espíritu los movía a expresarse.
Galatians 5
16 Por tanto les pido: Caminen según el Espíritu y no se dejen arrastrar por los apetitos desordenados.17 Porque esos apetitos actúan contra el Espíritu y el Espíritu contra ellos. Ambos combaten entre sí, y por eso ustedes no pueden realizar sus buenos deseos.18 Pero si se dejan conducir por el Espíritu, no están bajo el dominio de la ley.19 En cuanto a los frutos de esos desordenados apetitos, son bien conocidos: fornicación, impureza, desenfreno,20 idolatría, hechicería, enemistades, discordias, rivalidad, ira, egoísmo, divisiones, sectarismos,21 envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes. Los que hacen tales cosas –les repito ahora, como ya les dije antes– no heredarán el reino de Dios.22 En cambio, los frutos del Espíritu son: amor, alegría, paz, tolerancia, amabilidad, bondad, fe,23 mansedumbre y dominio de sí mismo. Ante esto no hay ley que valga.24 Ahora bien, los que son de Cristo Jesús han crucificado sus apetitos desordenados junto con sus pasiones y malos deseos.25 Si vivimos gracias al Espíritu, comportémonos también según el Espíritu.26 No seamos vanidosos, provocándonos y envidiándonos unos a otros.
John 16
7 Nevertheless, I tell you the truth: it is to your advantage that I go away, for if I do not go away, the Helper will not come to you. But if I go, I will send him to you.8 And when he comes, he will convict the world concerning sin and righteousness and judgment:9 concerning sin, because they do not believe in me;10 concerning righteousness, because I go to the Father, and you will see me no longer;11 concerning judgment, because the ruler of this world is judged.12 “I still have many things to say to you, but you cannot bear them now.13 When the Spirit of truth comes, he will guide you into all the truth, for he will not speak on his own authority, but whatever he hears he will speak, and he will declare to you the things that are to come.14 He will glorify me, for he will take what is mine and declare it to you.15 All that the Father has is mine; therefore I said that he will take what is mine and declare it to you.