3 Porque yo les transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras,4 y que fue sepultado; que resucitó al tercer día según las Escrituras,5 y que se apareció a Pedro y luego a los Doce.6 Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los que la mayor parte viven todavía, aunque algunos ya han muerto.7 Luego se apareció a Santiago, y más tarde a todos los apóstoles.8 Y después de todos se me apareció a mí, como si se tratara de un hijo nacido fuera de tiempo.
1 John 2
2 El se ha entregado como víctima por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino por los del mundo entero.
1 Peter 2
24 El cargó con nuestros pecados, llevándolos en su cuerpo hasta el madero, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Ustedes fueron sanados a costa de sus heridas,
Acts 4
12 Nadie más que él puede salvarnos, pues sólo a través de él nos concede Dios a los hombres la salvación sobre la tierra.
Psalm 30
5 ¡Canten al Señor, fieles suyos, den gracias a su santo nombre!
Romans 5
8 Pues bien, Dios nos ha mostrado su amor ya que cuando aún éramos pecadores Cristo murió por nosotros.