8 Ten siempre en tus labios las enseñanzas del libro de la ley; medítalo día y noche para cumplir exactamente todo lo que está escrito en él. Así prosperarás en todas tus empresas y tendrás éxito.
Psalm 119
97 ¡Cuánto amo tu ley! Sobre ella medito todo el día.
Psalm 1
1 Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se entretiene en el camino de los pecadores, ni se sienta con los arrogantes,2 sino que pone su alegría en la ley del Señor, meditándola día y noche.