11 a la vez que le hacía esta promesa: –Señor todopoderoso, si te dignas mirar la aflicción de tu sierva y te acuerdas de mí, si no olvidas a tu sierva y le das un hijo varón, yo lo consagraré al Señor por todos los días de su vida y la navaja no pasará por su cabeza.
1 Samuel 1
18 Ella dijo: –Que tu sierva alcance tu favor. Y regresó por donde había venido. Después comió y ya no parecía la misma.
1 Samuel 1
26 Ana le dijo: –Señor mío, te ruego que me escuches; yo soy la mujer que estuvo aquí, junto a ti, rezando al Señor.