30 Al cabo de cuarenta años, se le apareció en el desierto del monte Sinaí un ángel entre las llamas de una zarza ardiendo.
Deuteronomy 33
16 Que los mejores frutos de la tierra, y el favor del que habita en la zarza se derramen sobre la cabeza de José, sobre la frente del príncipe entre sus hermanos.
Exodus 3
1 Moisés pastoreaba el rebaño de Jetró, su suegro, sacerdote de Madián. Guió al rebaño lejos por el desierto, y llegó al Horeb, la montaña de Dios,2 y allí se le manifestó el ángel del Señor, bajo la apariencia de una llama que ardía en medio de una zarza. Al fijarse, vio que la zarza estaba ardiendo pero no se consumía.3 Entonces Moisés se dijo: «Voy a acercarme para contemplar esta maravillosa visión, y ver por qué no se consume la zarza».