1 (CAP. 122) Canto de peregrinación. A ti levanto mis ojos, a ti que habitas en el cielo.2 Como están los ojos de los siervos pendientes de la mano de sus señores, como están los ojos de la esclava, pendientes de la mano de su señora, así nuestros ojos miran al Señor, nuestro Dios, pendientes de que se compadezca de nosotros.3 Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad, que estamos cansados de desprecios;4 estamos ya cansados de la burla de los arrogantes, del desprecio de los orgullosos.
Psalm 124
1 (CAP. 123) Canto de peregrinación. De David. Si el Señor no hubiera estado a nuestro favor que lo diga Israel,2 si el Señor no hubiera estado a nuestro favor cuando nos atacaron los hombres,3 nos habrían devorado vivos en el volcán de su ira;4 nos habrían tragado las aguas, un torrente habría pasado sobre nosotros;5 habrían pasado sobre nosotros las aguas turbulentas.6 ¡Bendito sea el Señor, porque no permitió que nos despedazaran con sus dientes!7 Hemos escapado como un pájaro de la red del cazador: la red se rompió y pudimos escapar.8 Nuestro auxilio es el Señor, que hizo el cielo y la tierra.