1 El rey Baltasar celebró un gran banquete en honor de sus dignatarios, que eran unos mil, y en el transcurso del banquete bebió vino en abundancia.2 Excitado por el vino, mandó traer las copas de oro y plata que su padre Nabucodonosor se había llevado del templo de Jerusalén, para que bebieran en ellas el rey, sus dignatarios, sus mujeres y sus concubinas.3 Se trajeron las copas de oro y plata robadas del templo, es decir de la casa de Dios en Jerusalén, y el rey, sus dignatarios, sus mujeres y sus concubinas bebieron en ellas.4 Bebían vino y alababan a sus dioses de oro y plata, bronce, hierro, madera y piedra.