1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador.2 El Padre corta todas las ramas unidas a mí que no dan fruto y poda las que dan fruto, para que den más fruto.3 Ustedes ya están limpios, gracias a las palabras que les he comunicado.4 Permanezcan unidos a mí, como yo lo estoy a ustedes. Ninguna rama puede producir fruto por sí misma, sin permanecer unida a la vid, y lo mismo les ocurrirá a ustedes, si no están unidos a mí.5 Yo soy la vid, ustedes las ramas. El que permanece unido a mí, como yo estoy unido a él, produce mucho fruto; porque sin mí no pueden hacer nada.
Psalm 80
8 ¡Dios todopoderoso, restáuranos, que resplandezca tu rostro y nos salvarás!
Song of Songs 7
12 Vamos, amado mío, salgamos a la campiña, pasemos la noche en las aldeas;