Los soldados romanos colocados para proteger la tumba de Jesús, son sacudidos por el temor del Ángel enviado para abrir Su tumba. Se convirtieron en hombres muertos.
64 Así que manda asegurar el sepulcro hasta el día tercero, no sea que vengan sus discípulos, roben su cuerpo y digan al pueblo que ha resucitado de entre los muertos, y este último engaño sea peor que el primero.65 Pilato les respondió: –Ahí tienen la guardia; vayan y asegúrenlo como ustedes saben hacer.66 Ellos fueron, aseguraron el sepulcro y sellaron la piedra dejando allí la guardia.
Matthew 28
1 Pasado el sábado, al alba del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro.2 De pronto hubo un gran temblor. El ángel del Señor bajó del cielo, se acercó, rodó la piedra del sepulcro y se sentó en ella.3 Su aspecto era como el del relámpago y su vestido blanco como la nieve.4 Al verlo, los guardias se pusieron a temblar y se quedaron como muertos.5 Pero el ángel se dirigió a las mujeres y les dijo: –Ustedes no teman; sé que buscan a Jesús, el crucificado.