5 Mientras estoy en el mundo, yo soy la luz del mundo.6 Dicho esto, escupió en el suelo, hizo un poco de lodo con la saliva y lo extendió sobre los ojos de aquel hombre.7 A continuación le dijo: –Ahora ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa «Enviado»). El ciego fue, se lavó y, cuando regresó, ya veía.