El sueño de Jacob
| Secondary Keywords | Esaú génesis Jacob ley los ángeles Rachel sueño sueños testamento |
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| Escrituras | Genesis 28 |
Genesis 281 Isaac llamó a Jacob, lo bendijo y le dio esta orden: –No te cases con una mujer cananea.2 Anda, vete a Padán Aram, a casa de tu abuelo Batuel, y toma allí por mujer a una de las hijas de tu tío Labán.3 Que el Dios Poderoso te bendiga y te haga tan fecundo y numeroso que llegues a ser una muchedumbre de naciones.4 Que él te conceda la bendición de Abrahán a ti y a tus descendientes, y llegues a poseer la tierra en la que resides como extranjero, la que Dios entregó a Abrahán.5 Isaac despidió a Jacob, y éste se fue a Padán Aram, a casa de Labán, hijo del arameo Batuel, y hermano de Rebeca, madre de Esaú y Jacob.6 Esaú se enteró de que Isaac había bendecido a Jacob y lo había enviado a Padán Aram para tomar allí mujer; supo también que al bendecirlo le había ordenado que no se casara con una mujer cananea,7 y que por eso Jacob, obedeciendo a sus padres, había partido hacia Padán Aram.8 Esaú se dio cuenta de que las mujeres cananeas no eran del agrado de su padre Isaac, de modo que fue adonde vivía Ismael9 y, además de las que ya tenía, tomó por mujer a majalat, hija de Ismael, el hijo de Abrahán, y hermana de Nebayot.10 Partió, pues, Jacob de Berseba camino de Jarán.11 Llegado a cierto lugar, se dispuso a pasar allí la noche, porque ya el sol se había puesto. Tomó una piedra y se acostó apoyando en ella su cabeza.12 Entonces tuvo un sueño: Veía una escalera que, apoyándose en tierra, tocaba con su punta el cielo. Por ella subían y bajaban los ángeles del Señor.13 De pronto, el Señor, que estaba de pie sobre ella, le dijo: –Yo soy el Señor, el Dios de tu abuelo Abrahán y el Dios de Isaac; yo daré a ti y a tu descendencia la tierra sobre la que estás acostado.14 Tu descendencia será como el polvo de la tierra; te extenderás al este y al oeste, al norte y al sur. Todas las naciones recibirán la bendición a través de ti y de tu descendencia.15 Yo estoy contigo. Te protegeré adondequiera que vayas y haré que regreses a esta tierra, porque no te abandonaré hasta que haya cumplido lo que te he prometido.16 Al despertar Jacob de su sueño, dijo: –Ciertamente el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía.17 Y todo tembloroso añadió: –¡Qué terrible es este lugar! ¡Nada menos que la casa de Dios y la puerta del cielo!18 Y levantándose temprano tomó la piedra en la que había apoyado su cabeza, la puso como piedra conmemorativa y derramó aceite sobre ella.19 Y llamó a aquel lugar Betel –es decir, Casa de Dios–; antes la ciudad se llamaba Luz.20 Jacob hizo también esta promesa: –Si Dios está conmigo, si me protege en este viaje que estoy haciendo y me da el alimento y la ropa necesarios,21 y si puedo regresar sano y salvo a casa de mi padre, entonces el Señor será mi Dios22 y esta piedra que he levantado como piedra conmemorativa será la casa de Dios; y de todo lo que me des te daré el diezmo. | |








