Jesús acusó a
| Palabras clave | Semana Santa |
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| Secondary Keywords | acusado bueno culpable de fariseo juicio la Pascua pasión Pilato viernes |
| Escrituras | Matthew 27:2-24 |
Matthew 272 Lo llevaron atado y lo entregaron a Pilato, el gobernador.3 Mientras tanto, Judas, el traidor, al ver que habían condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos4 diciendo: –He pecado entregando a un inocente. Ellos contestaron: –¿A nosotros qué nos importa? Allá tú.5 Entonces Judas, arrojando en el templo las monedas, se retiró, luego fue y se ahorcó.6 Los jefes de los sacerdotes tomaron las monedas y dijeron: –No se pueden echar en el tesoro del templo, porque son precio de sangre.7 Y después de deliberar, compraron con ellas el campo del alfarero para sepultura de los extranjeros.8 Por eso, aquel campo se llama hasta hoy «Campo de sangre».9 Así se cumplió lo anunciado por el profeta Jeremías: Tomaron las treinta monedas de plata, precio que le pusieron los hijos de Israel,10 y compraron el campo del alfarero, según lo que me mandó el Señor.11 Jesús compareció ante el gobernador, y éste le preguntó: –¿Eres tú el rey de los judíos? Jesús respondió: –Tú lo dices.12 Pero no respondió nada a las acusaciones que le hacían los jefes de los sacerdotes y los ancianos.13 Entonces Pilato le preguntó: –¿No oyes todo lo que dicen contra ti?14 Pero él no le respondió nada, de suerte que el gobernador se quedó muy extrañado.15 Por la fiesta, solía el gobernador conceder al pueblo la libertad de un preso, el que ellos quisieran.16 Tenía entonces un preso famoso, llamado Barrabás.17 Así que, viéndolos reunidos, les preguntó Pilato: –¿A quién quieren que les suelte, a Barrabás o a Jesús, el llamado Mesías?18 Pues se daba cuenta de que lo habían entregado por envidia.19 Estaba aún sentado en el tribunal cuando su mujer envió este mensaje: –No te metas con ese justo, porque esta noche he tenido pesadillas horribles por su causa.20 Los jefes de los sacerdotes y los ancianos persuadieron a la gente para que pidiera la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús.21 El gobernador volvió a preguntarles: –¿A quién de los dos quieren que les suelte? Respondieron ellos: –A Barrabás.22 Pilato preguntó de nuevo: –¿Y qué hago entonces con Jesús, el llamado Mesías? Respondieron todos: –¡Crucifícalo!23 El les dijo: –Pues, ¿qué mal ha hecho? Pero ellos gritaron todavía más fuerte: –¡Crucifícalo!24 Viendo Pilato que no conseguía nada, sino que la gente se amotinaba cada vez más, tomó agua y se lavó las manos ante el pueblo, diciendo: –No me hago responsable de esta muerte; allá ustedes. | |








