Mientras Jesús caminaba, vio a un hombre llamado Mateo sentado en su puesto de recaudador de impuestos. "Sígueme y sé mi discípulo", le dijo Jesús. Mateo se levantó y le siguió.
9 Cuando se iba de allí, vio Jesús a un hombre que se llamaba Mateo, sentado en la oficina de impuestos, y le dijo: –Sígueme. El se levantó y lo siguió.10 Después, mientras Jesús estaba sentado a la mesa en casa de Mateo, muchos recaudadores de impuestos y pecadores vinieron y se sentaron con él y sus discípulos.11 Al verlo los fariseos, preguntaban a sus discípulos: –¿Por qué su maestro come con los recaudadores de impuestos y los pecadores?12 Lo oyó Jesús y les dijo: –No necesitan médico los sanos, sino los enfermos.13 Entiendan bien qué significa: misericordia quiero y no sacrificios; porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.