24 Salió de allí y se fue al territorio de Tiro y Sidón. Entró en una casa, y no quería que nadie lo supiera, pero no logró pasar inadvertido.25 Una mujer, cuya hija estaba poseída por un espíritu impuro, oyó hablar de él, e inmediatamente vino y se postró a sus pies.26 La mujer era pagana y sirofenicia de origen. Le suplicaba que expulsara de su hija al demonio.27 Jesús le dijo: –Deja que primero se sacien los hijos, pues no está bien tomar el pan de los hijos para echárselo a los perritos.28 Ella le respondió: –Es cierto, Señor, pero también los perritos, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños.29 Entonces Jesús le contestó: –Vete, por lo que has dicho, el demonio ha salido de tu hija.30 Al llegar a su casa, encontró a la niña acostada en la cama; el demonio ya había salido de ella.
Matthew 15
21 Jesús se fue de allí y se retiró a la región de Tiro y Sidón.22 En esto, una mujer cananea procedente de aquellos lugares se puso a gritar: –Ten piedad de mí, Señor, Hijo de David; mi hija vive maltratada por un demonio.23 Jesús no le respondió nada. Pero sus discípulos se acercaron y le decían: –Atiéndela, porque viene gritando detrás de nosotros.24 El respondió: –Dios me ha enviado sólo a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.25 Pero ella fue, se postró ante Jesús y le suplicó: –¡Señor, socórreme!26 El respondió: –No está bien tomar el pan de los hijos para echárselo a los perritos. Ella contestó:27 –Es cierto, Señor, pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.28 Entonces Jesús le dijo: –¡Mujer, qué grande es tu fe! Que te suceda lo que pides. Y desde aquel momento quedó sana su hija.