Jesús en Getsemaní
| Palabras clave | Getsemaní Pascua Semana Santa |
|---|---|
| Secondary Keywords | arte de este Harry Anderson intercesión oración orando orar Pacific press publishing taza tribulación |
| Escrituras | John 171 Dicho esto, Jesús levantó los ojos y exclamó: –Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique. 2 Tú le diste poder sobre todos los hombres, para que él dé la vida eterna a todos los que tú le has dado. 3 Y la vida eterna consiste en esto: en que te conozcan a ti el único Dios verdadero, y a Jesucristo tu enviado. 4 Yo te he glorificado aquí en el mundo, cumpliendo la obra que me encomendaste. 5 Ahora, pues, Padre, glorifícame con aquella gloria que ya compartía contigo antes de que el mundo existiera. 6 Yo te he dado a conocer a aquellos que tú me diste de entre el mundo. Eran tuyos, tú me los diste, y ellos han puesto en práctica tu enseñanza. 7 Ahora han llegado a comprender que todo lo que me diste viene de ti. 8 Yo les he enseñado lo que aprendí de ti, y ellos lo han aceptado. Ahora saben, con absoluta certeza, que yo salí de ti y han creído que fuiste tú quien me envió. 9 Yo te ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado; porque te pertenecen. 10 Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío, y en ellos he sido glorificado. 11 Ya no estaré más en el mundo; ellos continúan en el mundo, mientras yo me voy a ti. Padre santo, protege en tu nombre a los que me has dado para que sean uno, como tú y yo somos uno. 12 Mientras yo estaba con ellos en el mundo, yo mismo protegía en tu nombre a los que me diste. Los he custodiado de tal manera que ninguno de ellos se ha perdido, fuera del que tenía que perderse para que se cumpliera lo que dice la Escritura. 13 Ahora, en cambio, yo me voy a ti. Si digo estas cosas mientras todavía estoy en el mundo, es para que ellos puedan participar plenamente en mi alegría. 14 Yo les he comunicado tu mensaje, pero el mundo los odia, porque no pertenecen al mundo, como tampoco pertenezco yo. 15 No te pido que los saques del mundo, sino que los defiendas del maligno. 16 Ellos no pertenecen al mundo como tampoco pertenezco yo. 17 Haz que ellos sean completamente tuyos por medio de la verdad; tu palabra es la verdad. 18 Yo los he enviado al mundo, como tú me enviaste a mí. 19 Por ellos yo me consagro a ti, para que también ellos se consagren a ti, por medio de la verdad. 20 Pero no te ruego solamente por ellos, sino también por todos los que creerán en mí gracias a su palabra. 21 Te pido que todos sean uno lo mismo que lo somos tú y yo, Padre. Y que también ellos vivan unidos a nosotros para que el mundo crea que tú me has enviado. 22 Yo les he dado a ellos la gloria que tú me diste a mí, de tal manera que puedan ser uno, como lo somos nosotros. 23 Yo en ellos y tú en mí, para que lleguen a la unión perfecta, y el mundo pueda reconocer así que tú me has enviado, y que los amas a ellos como me amas a mí. 24 Padre, yo deseo que todos estos que tú me has dado puedan estar conmigo donde esté yo, para que contemplen la gloria que me has dado, porque tú me amaste antes de la creación del mundo. 25 Padre justo, el mundo no te ha conocido; yo, en cambio, te conozco y todos éstos han llegado a reconocer que tú me has enviado. 26 Les he dado a conocer quién eres, y continuaré dándote a conocer, para que el amor con que me amaste pueda estar también en ellos, y yo mismo esté en ellos. Luke 2239 Después salió y fue, como de costumbre, al monte de los Olivos. Sus discípulos lo siguieron. 40 Al llegar allí, les dijo: –Oren para que puedan hacer frente a la prueba. 41 Se alejó de ellos como a la distancia de un tiro de piedra, se arrodilló y suplicaba así: 42 –Padre, si quieres aleja de mí este cáliz de amargura; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 43 Entonces se le apareció un ángel del cielo, que lo estuvo confortando. 44 Lleno de angustia, oraba más intensamente, y comenzó a sudar como gotas de sangre que corrían hasta el suelo. 45 Después de orar, se levantó y fue adonde estaban sus discípulos. Los encontró dormidos, pues estaban rendidos por la tristeza. Mark 1435 Y avanzando un poco más, se postró en tierra y suplicaba que, si era posible, no tuviera que pasar por aquel momento. Matthew 2636 Entonces fue Jesús con sus discípulos a un huerto llamado Getsemaní, y les dijo: –Siéntense aquí mientras voy a orar un poco más allá. 37 Llevó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo; comenzó a sentir tristeza y angustia, 38 y les dijo: –Me muero de tristeza, quédense aquí y velen conmigo. 39 Después, avanzando un poco más, cayó rostro en tierra y suplicaba así: –Padre mío, si es posible, aleja de mí este cáliz de amargura; pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú. 40 Regresó junto a los discípulos y los encontró dormidos. Entonces dijo a Pedro: –¿De modo que no han podido velar conmigo ni siquiera una hora? 41 Velen y oren, para que puedan afrontar la prueba; pues el espíritu está bien dispuesto, pero la carne es débil. 42 Se alejó de nuevo por segunda vez y volvió a orar así: –Padre mío, si no es posible evitar que yo beba este cáliz de amargura, hágase tu voluntad. 43 Regresó y volvió a encontrarlos dormidos, porque sus ojos se cerraban de sueño. 44 Los dejó y volvió a orar por tercera vez, repitiendo las mismas palabras. 45 Entonces regresó donde estaban los discípulos y les dijo: –¿Todavía están durmiendo y descansando? Ha llegado la hora y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. 46 Vamos, levántense. Ya está aquí el que me va a entregar. |