Jesús camina sobre el agua mientras Pedro sale del barco. Jesús le había dicho que viniera a Él. El enfoque de Pedro está en Jesús. El agua es tormentosa.
24 La barca, que estaba ya muy lejos de la orilla, era sacudida por las olas, porque el viento era contrario.25 Antes de la madrugada, Jesús se acercó a ellos caminando sobre el lago.26 Los discípulos, al verlo caminar sobre el lago, se asustaron y decían: –Es un fantasma. Y se pusieron a gritar de miedo.27 Pero Jesús les dijo en seguida: –¡Animo! Soy yo, no teman.28 Pedro le respondió: –Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti sobre las aguas.29 Jesús le dijo: –Ven. Pedro saltó de la barca y, caminando sobre las aguas, iba hacia Jesús.30 Pero al sentir la violencia del viento se asustó y, como empezaba a hundirse, gritó: –¡Señor, sálvame!31 Jesús le tendió la mano, lo levantó y le dijo: –¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?32 Subieron a la barca, y el viento amainó.