Jesús y Pedro
| Secondary Keywords | discípulos Peter Simon testamento |
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| Escrituras | Juan 21:1-22 Lucas 5:1-11 |
John 211 Poco después, Jesús se apareció otra vez a sus discípulos junto al lago de Tiberíades.2 Estaban juntos Simón Pedro, Tomás «El Mellizo», Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos.3 En esto dijo Pedro: –Voy a pescar. Los otros dijeron: –Vamos contigo. Salieron juntos y subieron a la barca; pero aquella noche no lograron pescar nada.4 Al clarear el día, se presentó Jesús en la orilla del lago, pero los discípulos no lo reconocieron.5 Jesús les dijo: –Muchachos, ¿han pescado algo? Ellos contestaron: –No.6 El les dijo: –Echen la red al lado derecho de la barca y encontrarán peces. Ellos la echaron, y la red se llenó de tal cantidad de peces que no podían moverla.7 Entonces, el discípulo a quien Jesús tanto amaba le dijo a Pedro: –¡Es el Señor! Al oír Simón Pedro que era el Señor, se puso la túnica, pues estaba sin ella, y se lanzó al agua.8 Los otros discípulos llegaron hasta la orilla en la barca, arrastrando la red llena de peces, pues no era mucha la distancia que los separaba de tierra; tan sólo unos cien metros.9 Al saltar a tierra, vieron unas brasas, con peces colocados sobre ellas, y pan.10 Jesús les dijo: –Traigan ahora algunos de los peces que acaban de pescar.11 Simón Pedro subió a la barca y bajó a tierra la red llena de peces; en total eran ciento cincuenta y tres peces grandes. Y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió.12 Jesús les dijo: –Vengan a comer algo. Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: «¿Quién eres?», porque sabían muy bien que era el Señor.13 Jesús se acercó, tomó el pan en sus manos y lo repartió; y lo mismo hizo con los peces.14 Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a sus discípulos, después de haber resucitado de entre los muertos.15 Después de comer, Jesús preguntó a Pedro: –Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Pedro le contestó: –Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Entonces Jesús le dijo: –Apacienta mis corderos.16 Jesús volvió a preguntarle: –Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro respondió: –Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: –Cuida de mis ovejas.17 Por tercera vez insistió Jesús: –Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro se entristeció, porque Jesús le había preguntado por tercera vez si lo quería, y le respondió: –Señor tú lo sabes todo. Tú sabes que te quiero. Entonces Jesús le dijo: –Apacienta mis ovejas.18 Te aseguro que cuando eras más joven, tú mismo te vestías e ibas adonde querías; pero cuando seas viejo extenderás los brazos y será otro quien te vestirá y te conducirá adonde no quieras ir.19 Jesús dijo esto para indicar la clase de muerte con la que Pedro daría gloria a Dios. Después le dijo: –Sígueme.20 Pedro miró alrededor y vio que, detrás de ellos, venía el otro discípulo al que Jesús tanto amaba, el mismo que en la última cena estuvo reclinado sobre el pecho de Jesús y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?».21 Cuando Pedro lo vio, preguntó a Jesús: –Señor, y éste ¿qué?22 Jesús le contestó: –Si yo quiero que él permanezca hasta que yo venga de nuevo, ¿a ti qué? Tú, sígueme. Luke 51 Estaba Jesús en cierta ocasión a la orilla del lago de Genesaret y de repente se juntó un gentío para oír la palabra de Dios.2 Vio entonces dos barcas a la orilla del lago; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes.3 Subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que la separara un poco de tierra. Se sentó y enseñaba a la gente desde la barca.4 Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: –Rema hacia dentro del lago y echen las redes para pescar.5 Simón respondió: –Maestro, estuvimos toda la noche intentando pescar, sin conseguir nada, pero sólo porque tú lo dices, echaré las redes.6 Lo hicieron y capturaron una gran cantidad de peces. Como las redes se rompían,7 hicieron señas a sus compañeros de la otra barca para que vinieran a ayudarlos. Vinieron y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.8 Al ver esto, Simón Pedro se postró a los pies de Jesús diciendo: –Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.9 Pues tanto Pedro como los que estaban con él quedaron asombrados por la cantidad de peces que habían pescado;10 e igualmente Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús dijo a Simón: –No temas, desde ahora serás pescador de hombres.11 Y después de arrimar las barcas a tierra, dejaron todo y lo siguieron. | |








