1 Pasado cierto tiempo, el copero y el panadero del rey de Egipto ofendieron a su señor.2 El faraón se enojó contra sus dos oficiales, el jefe de los coperos y el jefe de los panaderos,3 y los encarceló en casa del capitán de la guardia, en la cárcel donde José se hallaba encerrado.4 El capitán de la guardia encargó a José que los sirviera. Llevaban un cierto tiempo en la cárcel5 cuando ambos, el copero y el panadero, tuvieron cada uno un sueño la misma noche, cada sueño con su propio significado.6 Cuando a la mañana siguiente José fue a buscarlos, se dio cuenta de que estaban preocupados;7 así que preguntó a los oficiales del faraón que estaban encarcelados con él en la casa de su amo: –¿Por qué tienen hoy esa cara de preocupación?8 Respondieron: –Hemos tenido un sueño y no hay quien nos lo interprete. Y José les dijo: –¿Acaso no es Dios quien los interpreta? Cuéntenme los sueños.