20 Sonaron las trompetas. Cuando el pueblo oyó el sonido de las trompetas, lanzó el grito de guerra y las murallas de la ciudad se derrumbaron. Entonces el pueblo asaltó la ciudad, cada uno desde su puesto, y se apoderaron de ella.21 Y consagraron al exterminio todo lo que había en ella, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, bueyes, ovejas y burros, pasándolos a cuchillo.