Pedro, Santiago y Juan son instruidos por Jesús al moverse a aguas más profundas después de una noche de no atrapar ningún pez. Capturan por lo que muchos pueden apenas conseguir en el barco.
5 Simón respondió: –Maestro, estuvimos toda la noche intentando pescar, sin conseguir nada, pero sólo porque tú lo dices, echaré las redes.6 Lo hicieron y capturaron una gran cantidad de peces. Como las redes se rompían,7 hicieron señas a sus compañeros de la otra barca para que vinieran a ayudarlos. Vinieron y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.