Últimos Ángeles de Plagas
| Palabras clave | blasfemia pasado |
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| Secondary Keywords | cuenco derramar dorado los ángeles |
| Escrituras | Revelation 15:6-7 Revelation 16 |
Revelation 156 Y los siete ángeles que llevaban las siete plagas salieron del templo, vestidos de lino puro y brillante, con bandas de oro alrededor del pecho.7 Uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro llenas de la ira del Dios que vive por los siglos de los siglos. Revelation 161 Y oí una fuerte voz que salía del templo y decía a los siete ángeles: –Vayan y derramen sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios.2 Partió el primer ángel, derramó su copa sobre la tierra, y los hombres que llevaban la marca de la bestia y adoraban su imagen se llenaron de úlceras malignas y dolorosas.3 Derramó el segundo ángel su copa sobre el mar, el cual se convirtió en sangre como de muerto, y perecieron todos los seres vivos que había en él.4 El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos y los manantiales, que también se convirtieron en sangre.5 Y oí al ángel de las aguas que decía: Tú, el Santo, el que existes y existías, eres justo y has hecho justicia.6 Ellos derramaron la sangre de creyentes y profetas, y tú les has dado a beber sangre. ¡Bien se lo han merecido!7 Y oí que decían desde el altar: En efecto, Señor, Dios todopoderoso, verdaderos y justos son tus juicios.8 El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, y se le dió poder para quemar a los hombres con fuego.9 Quedaron todos con terribles quemaduras y maldecían a un Dios que puede enviar tales plagas; pero no se convirtieron ni reconocieron su grandeza.10 El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia, y su reino quedó sumido en la oscuridad. La gente se mordía la lengua de dolor,11 y maldecían al Dios del cielo a causa de los dolores y las úlceras; pero no cambiaron de conducta.12 El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; el cauce del río se secó y quedó convertido en camino para los reyes que venían del oriente.13 Vi entonces cómo salían de la boca del dragón, de la boca de la bestia y de la boca del falso profeta, tres espíritus impuros que parecían sapos.14 Se trataba, en efecto, de espíritus demoníacos que realizaban prodigios e intentaban reunir a todos los reyes de la tierra con vistas a la batalla del gran día del Dios todopoderoso.15 Fíjense que vengo como un ladrón. ¡Dichoso el que esté alerta y conserve sus vestidos! No tendrá que andar desnudo y nadie verá sus vergüenzas.16 Y reunieron a los reyes en el lugar que en hebreo se llama Harmaguedón.17 Y derramó finalmente el séptimo ángel su copa en el aire, y una fuerte voz que salía del templo, de junto al mismo trono, decía: –¡Ya está!18 Hubo entonces zigzaguear de relámpagos y retumbar de truenos, y se produjo un violento terremoto, como no lo hubo jamás desde que el hombre existe sobre la tierra.19 La gran ciudad se partió en tres; se derrumbaron las restantes ciudades del mundo y Dios se acordó de la orgullosa Babilonia para hacerle beber la copa de vino de su cólera terrible.20 Se ocultaron todas las islas y desaparecieron las montañas.21 Enormes granizos como piedras cayeron desde el cielo sobre los hombres que seguían maldiciendo a Dios a causa del azote del granizo, una plaga realmente terrible. | |








