11 De camino hacia Jerusalén, Jesús pasaba entre Samaría y Galilea.12 Al entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se detuvieron a distancia13 y comenzaron a gritar: –Jesús, Maestro, ten piedad de nosotros.14 El, al verlos, les dijo: –Vayan y preséntense a los sacerdotes. Y mientras iban de camino quedaron limpios.
Mark 1
40 Se le acercó un leproso y le suplicó de rodillas: –Si quieres, puedes limpiarme.41 Jesús, compadecido, extendió la mano, lo tocó y le dijo: –Quiero, queda limpio.42 Al instante le desapareció la lepra y quedó limpio.