23 ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados quedan perdonados, o decir: Levántate y camina?24 Pues ahora sabrán que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder para perdonar los pecados. Entonces se dirigió al paralítico y le dijo: –Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.25 El se levantó inmediatamente en presencia de todos, tomó la camilla en que lo llevaban y se fue a su casa, alabando a Dios.