4 Pero cuando llegó la plenitud de los tiempos, Dios envió a su propio Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo el dominio de la ley,5 para liberarnos del dominio de la ley y hacer que recibiéramos la condición de hijos adoptivos de Dios.
Philippians 2
6 El cual, siendo de condición divina, no consideró codiciable el ser igual a Dios.7 Al contrario, se despojó de su grandeza, tomó la condición de esclavo y se hizo semejante a los hombres. Y en su condición de hombre,8 se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz.