Modern Sower
| Secondary Keywords | dispersión sembrador semillas yugo |
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| Escrituras | Matthew 13:1-40 |
Matthew 131 Aquel día salió Jesús de casa y se sentó a orillas del lago.2 Se reunió en torno a él mucha gente, tanta que subió a una barca y se sentó, mientras la gente se quedaba de pie a la orilla.3 Y les habló de muchas cosas por medio de parábolas. Decía: –Salió el sembrador a sembrar.4 Al sembrar, unas semillas cayeron al borde del camino; vinieron los pájaros y se las comieron.5 Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra; brotaron en seguida porque la tierra era poco profunda,6 pero cuando salió el sol se marchitó la planta y se secó porque no tenía raíz.7 Otras cayeron entre la maleza, y cuando la maleza creció las ahogó.8 Finalmente otras semillas cayeron en tierra buena y dieron fruto: un grano dio cien, otro sesenta, otro treinta.9 El que tenga oídos, que oiga.10 Los discípulos se acercaron y le preguntaron: –¿Por qué les hablas por medio de parábolas?11 Jesús les respondió: –A ustedes Dios les concede conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no.12 Porque al que tiene se le dará, y tendrá de sobra; pero al que no tiene, aun aquello que tiene se le quitará.13 Por eso les hablo por medio de parábolas, porque aunque miran no ven, y aunque oyen no escuchan ni entienden.14 De esta manera se cumple en ellos lo anunciado por Isaías: Oirán, pero no entenderán; mirarán, pero no verán,15 porque se ha endurecido, el corazón de este pueblo se han vuelto torpes sus oídos, y se han cerrado sus ojos; de modo que sus ojos no ven, sus oídos no oyen, su corazón no entiende, y no se convierten a mí para que yo los sane.16 Dichosos ustedes por lo que ven sus ojos y por lo que oyen sus oídos;17 porque les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron.18 Así pues, escuchen ustedes lo que significa la parábola del sembrador.19 Hay quien oye el mensaje del reino, pero no lo entiende; viene el maligno y le arrebata lo sembrado en su corazón. Este es como la semilla que cayó al borde del camino.20 La semilla que cayó en terreno pedregoso es como el que oye el mensaje y lo recibe en seguida con alegría,21 pero no tiene raíz en sí mismo, es inconstante y, al llegar el sufrimiento o la persecución a causa del mensaje, en seguida sucumbe.22 La semilla que cayó entre maleza es como el que oye el mensaje, pero la preocupación del mundo y la seducción del dinero ahogan el mensaje y queda sin fruto.23 Finalmente, la semilla que cayó en tierra buena es como el que oye el mensaje y lo entiende; éste da y produce fruto, sea cien, sesenta o treinta.24 Jesús les propuso esta otra parábola: –Con el reino de los cielos sucede lo mismo que con un hombre que sembró buena semilla en su campo.25 Mientras todos dormían, vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo, y se fue.26 Y cuando creció la planta y se formó la espiga, apareció también la cizaña.27 Entonces los siervos vinieron a decir al amo: «Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo es posible que tenga cizaña?».28 El les respondió: «Lo ha hecho un enemigo». Le dijeron: «¿Quieres que vayamos a arrancarla?».29 El les dijo: «No, no sea que, al arrancar la cizaña, arranquen también con ella el trigo.30 Dejen que ambos crezcan juntos hasta el tiempo de la cosecha; entonces diré a los trabajadores: Recojan primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, pero el trigo júntenlo en mi granero».31 Les propuso otra parábola: –Sucede con el reino de los cielos lo mismo que con un grano de mostaza que un hombre toma y siembra en su campo.32 Es la más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece es mayor que las hortalizas y se hace como un árbol, hasta el punto que los pájaros del cielo pueden anidar en sus ramas.33 Les dijo otra parábola: –Sucede con el reino de los cielos lo mismo que con la levadura que una mujer toma y mete en tres medidas de harina, hasta que fermenta todo.34 Jesús expuso todas estas cosas por medio de parábolas a la gente, y nada les decía sin utilizar parábolas,35 para que se cumpliera lo anunciado por el profeta: Hablaré por medio de parábolas, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo.36 Entonces dejó a la gente y se fue a casa. Sus discípulos se le acercaron y le dijeron: –Explícanos la parábola de la cizaña del campo.37 Jesús les dijo: –El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;38 el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino; y la cizaña, los hijos del maligno;39 el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del mundo; y los trabajadores, los ángeles.40 Así como se recoge la cizaña y se hace una fogata con ella, así también sucederá cuando llegue el fin del mundo. | |








