18 Jesús añadió: –¿A qué se parece el reino de Dios? ¿A qué lo compararé?19 Es como un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerto; creció, se convirtió en árbol y los pájaros del cielo anidaron en sus ramas.
Mark 4
30 Proseguía diciendo: –¿Con qué compararemos el reino de Dios o con qué parábola lo expondremos?31 Sucede con él lo que con un grano de mostaza. Cuando se siembra en la tierra, es la más pequeña de todas las semillas.32 Pero, una vez sembrada, crece, se hace la mayor de todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra.33 Con muchas parábolas como éstas Jesús les anunciaba el mensaje, adaptándose a su capacidad de entender.34 No les decía nada sin parábolas. A sus propios discípulos, sin embargo, les explicaba todo en privado.
Matthew 13
31 Les propuso otra parábola: –Sucede con el reino de los cielos lo mismo que con un grano de mostaza que un hombre toma y siembra en su campo.32 Es la más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece es mayor que las hortalizas y se hace como un árbol, hasta el punto que los pájaros del cielo pueden anidar en sus ramas.